Drones y vigilancia: Protegiendo El Tepozteco de quemas ilegales
En la temporada de calor, el uso estratégico de drones permitió la captura en flagrancia de seis personas mientras iniciaban una quema ilegal.
En la temporada de calor, el uso estratégico de drones permitió la captura en flagrancia de seis personas mientras iniciaban una quema ilegal.
Audubon, una de las organizaciones de conservación más grandes del mundo, opera bajo la premisa de que las aves son indicadores excepcionales de la salud ambiental, ha dicho, Aurelio Ramos, Director General de Audubon para América Latina y el Caribe.
La autoridad municipal confirmó que, debido a la gravedad de la falta en un área protegida, se dio parte a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) para determinar si existen agravantes adicionales bajo la jurisdicción federal.
La Cueva El Salitre es hogar de siete especies de murciélagos, aunque registros históricos indican la presencia de hasta once especies, lo que refleja una disminución en su diversidad en las últimas décadas.
Casi 250,000 hectáreas de estas concesiones se encontraban incrustadas en Áreas Naturales Protegidas (ANP).
A pesar de la magnitud del despliegue, no se reportaron detenciones, ya que los responsables del armado y combustión de los hornos no se encontraban en el sitio al momento del arribo de las fuerzas de seguridad.
Si el Ahuehuete -el árbol que necesita el agua para ser “viejo”- se seca, nos está indicando que el sistema que nos sostiene está colapsando. Protegerlos no es un regalo que les hacemos a ellos; es un seguro de vida que compramos para nosotros mismos.
Al otorgarles este estatus, el gobierno municipal reconoce su valor excepcional como pilares del ecosistema local, reguladores hídricos y refugios vivos para la biodiversidad que aún respira en las barrancas de la capital morelense y se compromete a cuidarlos para las próximas generaciones humanas.
Autoridades ambientales señalaron que este tipo de construcciones irregulares está asociado con la venta ilegal de tierras comunales y el crecimiento desordenado de asentamientos humanos, una problemática recurrente en la comunidad de San José de los Laureles, que se agrava por tratarse de una zona bajo estricta protección ambiental.
Tepoztlán, registró picos de hasta 1,300 hectáreas afectadas por incendios en temporadas críticas recientes, donde la presión del senderismo y el turismo místico triplica la probabilidad de ignición en comparación con áreas de conservación estricta.