La violencia de género tiene nombre y apellido: Israel Piña Labra.
“La conducta ha sido reiterada, sistemática y sin retracto alguno”, señala el fallo. No existe prueba de que las agresiones hayan cesado, por lo que el Tribunal ordenó medidas de reparación inmediata: desde disculpas públicas por parte de Piña Labra y Ortiz Popoca, hasta la inscripción del alcalde en el Registro Nacional de Personas Sancionadas por Violencia Política en Razón de Género.