Política para Cigotos| En un país de víctimas es un error no ser empático con las víctimas.

OPINIÓN | OSWALD ALONSO. El país está lleno de víctimas de un delito o de otro, por parte del Estado o del crimen organizado, de un político o de un particular. La única diferencia visible es que no a todos les han secuestrado, asesinado o desaparecido a un hermano, primo, padre, madre, hijo o esposo.

Nadie quiere ponerse en esos zapatos ni por error, pero también es un error, criticar a quien sí los tiene y hoy salen en una caminata a reclamar al gobierno, como lo han hecho desde hace 12 años. Porque al fin, este quien este, Calderón, Peña o Andrés Manuel, es responsable de lo que pasa en un gobierno, de lo que se haga o se deje de hacer.

Es entendible que acaba de llegar el presidente Andrés Manuel, pero culpar de todas desgracias de un país a un solo grupo, también es un error. Históricamente los particos, incluso a los que ha pertenecido el presidente, han sido cómplices por desconocimiento o por omisión. Por ejemplo, ¿porque no dijo nada sobre el crimen organizado, cuando era jefe de gobierno de la Ciudad de México?

Es entendible que en un año no baje la tendencia a incrementarse la violencia en México, el error es prometer que en muy poco lo conseguirá. Error es negar lo que a la luz de la sangre ocurre diariamente en el país. Tan grave es que recientemente no le quedo otra más que aceptar el horror.

El  periodista Jorge Ramos puso el tema en la conferencia mañanera del presidente López Obrador.

– Es (usted) el presidente con las peores cifras de criminalidad desde la revolución. De diciembre del 2018 a diciembre del 2019, 34 mil 579 personas han sido asesinadas.

-Eso si calienta…es una asignatura pendiente…es un problema que no hemos podido resolver, tiene una explicación no una justificación. Se dejó crecer mucho el problema de la inseguridad y violencia.

Andrés Manuel López Obrador

El debate si  hubo buenos o malos resultados en el 2019, concluyó. Ya no hay argumentos que soporten cualquier excusa del gobierno federal. Fue muy claro el presidente cuando dijo “es un problema que no hemos podido resolver”.

Por eso es entendible que nuevamente las víctimas de la violencia caminen a querer encontrarse con López Obrado, para recordarle que hizo un compromiso con las víctimas de este país, que prometió hacer suya la agenda del dolor e impulsar cambios significativos para evitar mas sangre.

Como se trata de una asignatura pendiente, tal como lo reconoce, está obligado a escuchar, sino quiere con besos y abrazos, pues sin besos y abrazos,  pero seria contrario a lo que él mismo promueve diariamente “política de abrazos, amor y felicidad”.

Seguiremos la caminata, muy de cerca, porque tenemos que ser empáticos con movimientos así. Ojalá que Andrés Manuel cambie de actitud frente a la posición de las víctimas que crecen por miles, sería una extraordinaria señal.