La metamorfosis de la activista en el poder
Seria muy sano que la metamorfosis de Carranco se inclinara más por el camino de las víctimas, de los colectivos defensores de algún derecho humano, y no de los afectos políticos de grupo.
Seria muy sano que la metamorfosis de Carranco se inclinara más por el camino de las víctimas, de los colectivos defensores de algún derecho humano, y no de los afectos políticos de grupo.
No se trata de exagerar, sino de comprender que en los actos más pequeños —como la decisión de un juez— se revela el alma completa de un sistema. Baileys no era sólo un perro; era una prueba. Y la reprobamos.
No sirve de nada colocar a alguien que jure defender derechos si en su historia ha sido indiferente ante las violaciones. No basta con hablar de género, si no ha acompañado a una sola mujer violentada.
Su tránsito de opositor radical a vocero del oficialismo ilustra el extravío ético de ciertos sectores de la izquierda que, al llegar al poder, olvidaron la brújula que los guiaba.
En México, la deforestación avanza con machete y soborno, disfrazada de desarrollo, de vivienda social, de megacarretera.
Vivimos tiempos donde el amor a los gobernantes ya no se mide en plazas llenas, en grandes obras de inicio a final de sus mandatos, no, sino en barras de colores.
Silvia Delgado es un espejo roto del país: un México donde el crimen organizado no solo infiltra policías, también infiltra los símbolos, el lenguaje, la historia y ahora —aparentemente— la toga.
También tiene que tener un poco del señor Increíble lavando los trastes, de Homero Simpson aprendiendo a pedir perdón y del papá de Mafalda que intenta entender por qué su hija quiere cambiar el mundo con crayones y rabia.
Próximo presidente de la CDHEM debe ser puente entre las víctimas y el poder, acompañante legal, moral y político que dé voz a las colectividades ignoradas.
A propósito del Día Mundial del Medio Ambiente, no hace falta una celebración, sino una autocrítica. Dejamos de contar las historias que importan. Pero aún estamos a tiempo.