Política para Cigotos | La vida artificial de Cuahutémoc que lo llevo a montar una mentira publicitaria

Oswald Alonso |La tarde del viernes, una gran movilización de ambulancias, médicos, enfermeras, equipos médicos  y el helicóptero del gobierno del estado, llamó la atención de quienes viven a metros de la unidad Deportiva Centenario, en Cuernavaca.

Cientos de personas instalaron en muy pocos minutos, una unidad hospitalaria móvil con aparatos y camas para atender a enfermos con el coronavirus, también rápidamente por las redes sociales se divulgaron fotografías de las camas, las ambulancias y una estructura aparentemente desmontable. Algunos se alarmaron, otros aplaudieron la medida. Pero con velocidad la misma tarde se desmontó todo.

Antes de que concluyera el viernes, el gobierno de Cuauhtémoc Blanco,  emitió un comunicado para informar que se había tratado de un simulacro con personal del Centro de Atención para la Atención de Contingencias (COPAC), adscritos a la Secretaría de Salud federal, para colocar un hospital móvil, “que en caso de ser necesario se utilizará para la atención de pacientes en la entidad”.

“Esto, como un ejercicio para promover una coordinación efectiva de respuesta, por parte de las autoridades y personal de salud”, cita la comunicación oficial.

Pero se trataba de una mentira. El sábado antes de la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador a Cuernavaca, el gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo, lanzó una agresiva campaña publicitaria pagada, en redes sociales, con un solo comercial donde él aparece argumentando que su gobierno ha emprendido las medidas sanitarias contra el Covid-19.

Al comercial gubernamental lo ilustra un escenario armado con un hospital móvil,  ambulancias, respiradores, aparatos médicos y  camas, que fueron montadas el viernes en la unidad deportiva Centenario.

El gobernador tenia prácticamente atejonado más de 15 días, no había hecho apariciones públicas, solo se informaba de manera escueta que participaba en reuniones de seguridad pero sin un mensaje sustancial, como ha sido lo que va de su mandato.

Es de todos sabido que su limitación intelectual en casi todos los temas de políticas públicas, lo han hecho deprimirse, por no saber dirigir un equipo en tiempos de crisis  por la pandemia que va a costar vidas.

La única forma artificial  que han encontrado para  hacerlo aparecer en esta crisis, fue a travez de mensajes publicitarios con mensajes cortos por su dificultad de lectura, alejado de cuestionamientos técnicos del virus que pueden poner, una vez más, en evidencia su limitación.

Instalar todo un hospital móvil, con cientos de personas,  para llenar el vacío que crea a diario  el gobernador, por  su falta de capacidad,  es un error porque moviliza recursos materiales y humanos, distrayéndolos de sus funciones.

Pese a todo lo que hacen por tenerlo con vida artificial, es inútil, el gobernador vive una muerte política lenta que, parece, el covid-19  se encargará de terminar.

La última encuesta publicada sobre los gobernadores y el Covid-19, Cuauhtémoc Blanco, otra vez, apareció como el peor mandatario del país.