Organismos urgen protección para La Cazahuetera
El edil de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado, contradijo a los activistas al señalar que sí se puede construir el desarrollo en la zona.
Por Oswald Alonso
Cuernavaca, Morelos. – Un frente común integrado por 34 organizaciones de la sociedad civil y 79 investigadores académicos de la UNAM, la UAEM y el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) lanzó un llamado urgente a los tres niveles de gobierno para detener la construcción del desarrollo habitacional “Altoverde”, promovido por la empresa PORTENTA Hábitat, y exigir que el predio conocido como “La Cazahuetera” sea decretado como Área Natural Protegida (ANP) y Jardín Botánico Temático.
El proyecto inmobiliario pretende edificar seis torres residenciales de hasta 15 niveles sobre un relicto de más de cuatro hectáreas de selva baja caducifolia, ubicado estratégicamente en una zona de alta densidad urbana, entre el centro comercial Sodimac, la Fiscalía General de la República (FGR) y el Paso Exprés.
A través de un pronunciamiento conjunto, la comunidad científica y civil alertó que esta obra sepultaría uno de los últimos pulmones ecológicos de la capital morelense, un ecosistema del cual quedan menos de 200 hectáreas en buen estado de conservación en todo el municipio debido a la mancha urbana.
Los expertos sustentaron el rechazo al proyecto “Altoverde” basándose en siete argumentos críticos que comprometen el futuro ambiental de Cuernavaca: pérdida de biodiversidad nativa ya que explicaron el predio alberga aproximadamente 1,600 árboles nativos (cazahuates, guamúchiles, cuauhlotes y amates prietos) y funciona como refugio esencial para fauna silvestre local, incluyendo tlacuaches, ardillas, mapaches, serpientes y aves.
El segundo argumento es por el lo que llamaron un Colapso hídrico porque consideran que el suelo de la zona posee una alta permeabilidad, actuando como una “cisterna natural” vital para la infiltración de agua de lluvia y la recarga del acuífero que abastece a la región.
El tercer argumento es porque el agravamiento de “islas de calor”. Dijeron que estudios del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias (CRIM-UNAM) demuestran que la zona centro-oriente de la ciudad ya registra incrementos de temperatura por la expansión de asfalto y que eliminar esta cobertura vegetal dispararía el estrés térmico urbano.
Los inconformes denunciaron que el proyecto contraviene el ordenamiento ecológico vigente. Su cuarto argumento es que la Unidad de Gestión Ambiental 139 (UGA 139) de Cuernavaca, en dicha zona están estrictamente prohibidos los asentamientos humanos.
Su quinto argumento sostiene que Cuernavaca cuenta con apenas 0.23 metros cuadrados de áreas verdes públicas por habitante, una cifra alarmante frente a los 9 a 12 recomendados internacionalmente, y los 20 mínimos que exige la legislación de Morelos.
En otro argumento aducen que el flujo vehicular en los accesos contiguos al IMSS, la FGR y centros comerciales ya se encuentra colapsado; un complejo de esta magnitud agravaría severamente la movilidad.
La coalición de académicos de centros como el CIByC-UAEM y el CRIM-UNAM propone una alternativa sustentable para transformar el predio en un Jardín Botánico Temático.
Este espacio, proponen, contaría con senderos interpretativos y programas de divulgación científica para que la ciudadanía reconozca el valor de la selva baja caducifolia, al tiempo que garantizaría la protección de los servicios ambientales que la ciudad requiere con urgencia.
“Permitir una nueva intervención de gran escala significaría profundizar un proceso de deterioro ambiental que la ciudad ya no puede permitirse”, advierte el documento, recordando que la defensa de este predio arrastra una historia de resistencia ciudadana desde el año 2011.
El bloque civil y académico concluyó exigiendo a las autoridades federales, estatales y municipales activar de inmediato los mecanismos jurídicos y técnicos para blindar “La Cazahuetera” en beneficio de las generaciones presentes y futuras de la región.
El presidente municipal de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado, sorprendió este día al contradecir a los científicos y activistas que ayer pidieron a las autoridades rechazar el desarrollo de las torres de vivienda, al asegurar que en el predio la Cazahuetera, sí se puede construirse un desarrollo de viviendas, ya que el uso de suelo de la zona lo permite. Aunque aclaró que el proyecto de la inmobiliaria esta sujeta a aprobación por parte de las autoridades.




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